"Un cepillado correcto y regular de nuestros dientes es la base de una óptima salud dental".


Para ir bien, debemos cepillarnos los dientes al menos dos veces al día y mucho mejor y más efectivo si lo hacemos después de las comidas. Una vez conocido esto, la base, el abece de la higiene bucal, ya podemos profundizar en la técnica. Algunos dentistas recomiendan desarrollar un patrón de cepillado y repetirlo siempre para no dejar ninguna zona sin cepillar. Además, existen diversas técnicas. Una de ellas es la que trataremos hoy: la técnica de cepillado Stillman modificada.

Se trata de una técnica que incorpora frotamientos específicos para poder alcanzar metas específicas en nuestra boca. Está pensada para lograr una limpieza completa de los dientes, remover la placa y estimular las encías. Frecuentemente la utilizan pacientes con recesión gingival progresiva.

Para realizarla, se posicionan las cerdas del cepillo a 45º de inclinación respecto a las encías (sostenemos el cepillo en la línea de la encía y apuntamos hacia la raíz del diente). Ahora realizamos un movimiento vibratorio y en círculos para limpiar la superficie del diente. Hacemos que las cerdas vibren suavemente contra la línea de la encía y movemos el cepillo hacia el extremo oclusal. Repetimos el frotamiento 5 veces. Debemos recordar que hay que realizar una presión ligera y un cepillo suave.